Todas las controversias que se susciten por leyes o actos de la autoridad que violen las garantías individuales, se ventilarán ante los tribunales mediante el juicio de amparo. Este juicio se seguirá siempre a instancia de parte agraviada.

El juicio de amparo se desarrollará conforme a los principios de publicidad, contradicción, concentración, continuidad e inmediación.
La sentencia que se dicte sólo se ocupará de individuos particulares, limitándose a ampararlos y protegerlos respecto del caso especial sobre el que verse la demanda.
Las sentencias en el juicio de amparo no prejuzgan sobre la constitucionalidad de la ley que los haya motivado.
En ningún caso el juicio de amparo procederá contra reformas de esta Constitución.
El amparo sólo se concederá por violación de derechos reconocidos por esta Constitución, y por leyes internacionales firmadas por México.
El Poder Judicial de la Federación conocerá de los juicios de amparo, en los términos que determine la ley.

Este artículo es uno de los más importantes para la gente común. ¿Por qué? Porque habla del famoso juicio de amparo, que es el recurso legal más directo que tiene cualquier persona en México para defenderse cuando una autoridad le viola sus derechos.

Imagina que una ley o una decisión de gobierno te afecta de forma injusta o te quita algún derecho: puedes meter un juicio de amparo. Pero eso sí, solo lo puede iniciar la persona afectada, no cualquiera.

El artículo también deja claro que cuando un juez resuelve un amparo, la protección es para ese caso específico y no para todos. O sea, no “tumba” la ley entera, solo protege a quien lo solicitó.

Además, este juicio no puede usarse contra reformas constitucionales. Si cambian la Constitución, no puedes ampararte para evitar que te afecte. Pero si es una ley secundaria la que te daña, ahí sí aplica.

En resumen: el juicio de amparo es como un escudo legal que cualquier ciudadano puede usar para protegerse de abusos de autoridad, pero tiene sus reglas y límites. Y es el Poder Judicial de la Federación quien lo lleva.