Los estados adoptarán, para su régimen interior, la forma de gobierno republicano, representativo, democrático, laico y popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa el Municipio Libre.
Cada municipio será gobernado por un ayuntamiento de elección popular directa, integrado por un presidente municipal, regidores y síndicos. La ley determinará las funciones y la organización política y administrativa de los municipios.
Los municipios administrarán libremente su hacienda y tendrán personalidad jurídica y patrimonio propio. Estarán facultados para cobrar impuestos, administrar sus recursos, prestar servicios públicos y formular planes de desarrollo urbano.
El municipio podrá coordinarse con otros municipios y con el gobierno estatal o federal para prestar servicios y realizar obras, pero sin perder su autonomía.

La ley garantizará que la elección de las autoridades municipales sea mediante voto libre, secreto y directo, y regulará los mecanismos de participación ciudadana.

El Artículo 115 es el que da vida y autonomía a los municipios, que son la base más cercana de gobierno para la gente. Es decir, tu ciudad, tu pueblo o tu comunidad no dependen directamente del gobernador o del presidente de la República, sino que tienen su propia autoridad: el ayuntamiento.

Este ayuntamiento está encabezado por un presidente municipal (o alcalde) y acompañado por regidores y síndicos, todos elegidos por el pueblo a través del voto directo. Esto asegura que quienes gobiernan en el municipio lleguen ahí porque la ciudadanía los eligió.

Además, el artículo garantiza que el municipio pueda manejar su propio dinero y patrimonio. Puede cobrar impuestos locales, administrar esos recursos y decidir en qué gastarlos, siempre para ofrecer servicios como alumbrado, recolección de basura, seguridad pública, agua potable, pavimentación y desarrollo urbano.

Otra cosa importante es que el municipio puede trabajar en equipo con otros municipios o con los gobiernos estatal y federal para realizar proyectos o prestar servicios, pero siempre conservando su autonomía.

En pocas palabras: este artículo hace que los municipios sean algo más que una oficina del gobierno; los convierte en un gobierno cercano y autónomo, encargado de resolver las necesidades más inmediatas de la comunidad.