“Los diputados y senadores que no concurran a una sesión, sin causa justificada o sin permiso de la Cámara respectiva, no tendrán derecho a la dieta correspondiente al día en que falten.”
Este artículo 64 establece una regla muy simple y directa: si un legislador (ya sea diputado o senador) no asiste a una sesión del Congreso sin una justificación válida o sin haber solicitado permiso, entonces no tiene derecho a cobrar ese día. Es decir, no se le pagará la «dieta», que es el nombre que recibe el salario diario que reciben por su función legislativa.
Este mecanismo busca fomentar la responsabilidad y el cumplimiento del deber. Al fin y al cabo, los legisladores son representantes del pueblo y su función es asistir a las sesiones para debatir y votar las leyes. Si no cumplen con eso, es justo que no cobren.
Además, se protege el buen uso del dinero público y se asegura que quienes reciben un salario por representar a la ciudadanía, lo hagan realmente asistiendo y participando en su labor legislativa.

