Los Tribunales de la Federación resolverán toda controversia que se suscite:
I. Por normas generales, actos u omisiones de la autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por esta Constitución, así como por los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte;
II. Por normas generales, actos u omisiones de la autoridad federal que vulneren o restrinjan la soberanía de los Estados o la autonomía de la Ciudad de México, y
III. Por normas generales, actos u omisiones de las autoridades de las entidades federativas que invadan la esfera de competencia de la autoridad federal.

Este artículo es clave para entender cómo podemos defendernos legalmente cuando una autoridad, sea cual sea, se mete donde no debe o se pasa de la raya. El artículo 103 dice, sin rodeos, que si una autoridad hace algo que viole tus derechos humanos, tú tienes el derecho de acudir a los Tribunales de la Federación para que resuelvan la situación.

Y no se trata solo de acciones directas, como un abuso de poder. También aplica si una ley es injusta o si la autoridad no hace algo que sí debería haber hecho. En todos esos casos, si tus derechos humanos —los que están en la Constitución o en tratados internacionales firmados por México— están en juego, puedes acudir a los tribunales.

Pero eso no es todo. Este artículo también protege a los Estados y a la Ciudad de México. Si el gobierno federal se mete en asuntos que son responsabilidad local, también se puede hacer un reclamo. Es decir, cada autoridad tiene su cancha, y si se sale de ella, hay consecuencias.

De igual forma, si un gobierno estatal o local se pone a tomar decisiones que son competencia exclusiva de la federación, también está invadiendo terreno ajeno. Y para eso están los tribunales federales: para poner orden y hacer valer lo que dice la Constitución.

En resumen, el artículo 103 no es algo lejano ni para abogados: es una herramienta real para defendernos, ya sea como ciudadanos o como gobiernos locales. Si una autoridad hace algo indebido, no estamos indefensos. Este artículo marca el primer paso para exigir justicia.