El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, aseguró que su gobierno ha cerrado las fuentes de saqueo mediante un modelo de obra pública comunitaria con maquinaria propia, lo que ha permitido reducir costos hasta en un 60 por ciento y eliminar prácticas de corrupción en municipios. Esta estrategia, dijo, evita el uso de constructoras privadas ligadas a funcionarios y garantiza un manejo eficiente del presupuesto.
Durante su primer año de administración, el mandatario destacó un ahorro de 525 millones de pesos gracias a la administración honesta y transparente de los recursos públicos. Reafirmó su compromiso con los principios de no robar, no mentir y no traicionar, y sostuvo que ni las secretarías ni los municipios deben convertirse en espacios de enriquecimiento ilícito. “El dinero es del pueblo”, subrayó.
Acompañado por la presidenta del Patronato del SEDIF, Ceci Arellano, Armenta reiteró que todos los servidores públicos están obligados a denunciar actos de corrupción y a conducirse con ética. En su gobierno, dijo, no hay lugar para la complicidad ni la impunidad.
El gobernador puso en marcha la rehabilitación de seis kilómetros del Bulevar Atlixco, con un impacto directo en más de 171 mil personas y beneficios para más de 2 millones. También supervisó los trabajos de pavimentación en siete puntos de la Zona Metropolitana, que abarcan 42 kilómetros en beneficio de medio millón de habitantes.
La intervención en el Bulevar Atlixco incluye 120 calles, mejora la conectividad hacia la Mixteca Poblana y fortalece la movilidad de productores del campo. Esta vialidad comunica con el Periférico Ecológico, la Vía Atlixcáyotl y las Cholulas, registrando un tránsito diario de hasta 80 mil vehículos. Comerciantes y vecinos señalaron que la rehabilitación representa un alivio tras años de abandono.

