En respuesta a las preocupaciones de la población por los fuertes olores y posibles riesgos a la salud en la congregación de Mundo Nuevo, el Gobierno de Veracruz implementa acciones integrales en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales. El objetivo es atender de manera efectiva esta situación ambiental y salvaguardar el bienestar de las familias.
Como parte de estas medidas, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) y la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) trasladarán desde Orizaba una estación de monitoreo para medir la calidad del aire en la zona. Esta herramienta permitirá obtener datos precisos sobre las condiciones atmosféricas y orientar las decisiones de las autoridades en la protección del entorno.
Además, se puso en marcha un circuito de atención médica encabezado por la Secretaría de Salud, que contempla visitas casa por casa y la posibilidad de canalizar a hospitales regionales a quienes lo requieran. Estas acciones buscan garantizar un seguimiento cercano a la salud de los habitantes ante cualquier posible afectación.
Las autoridades conformaron una mesa de trabajo interinstitucional con la participación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Protección Civil, Salud, SEDEMA, la PMA y el Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM). En este marco, se acordaron inspecciones, recorridos comunitarios y muestreos ambientales, así como exhortos a las empresas de la zona industrial —incluidas PEMEX CPQ Cangrejera y Braskem-Idesa— para que cumplan estrictamente la normatividad ambiental.
La PMA también inspeccionó la congregación El Chapo, en Ixhuatlán del Sureste, donde se detectaron posibles fuentes de contaminación en cuerpos de agua. Las autoridades seguirán dando puntual seguimiento a los acuerdos y recorridos programados, en coordinación directa con la comunidad y las instancias competentes.

