El presidente Donald J. Trump recibió en la Casa Blanca al presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, y al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, quienes firmaron una histórica declaración conjunta de paz tras más de tres décadas de conflicto armado. El pacto fue presentado como un logro sin precedentes en la diplomacia internacional.
Además de la declaración de paz, ambos países firmaron acuerdos económicos bilaterales con Estados Unidos, abriendo oportunidades en comercio, energía, infraestructura y tecnología, con la meta de impulsar la estabilidad en el Cáucaso Sur y generar beneficios también para el pueblo estadounidense.
Trump destacó que durante 35 años Armenia y Azerbaiyán enfrentaron un conflicto devastador que nadie había podido resolver, subrayando que este acuerdo representa “haber conseguido finalmente la paz”. Aliyev expresó que el día será recordado con gratitud hacia Trump, afirmando que en meses logró lo que en tres décadas había sido imposible.
Por su parte, Pashinyan afirmó que se trata de un hito en las relaciones armenio-azerbaiyanas y reconoció que el avance no habría sido posible sin la intervención personal y la firme determinación del presidente Trump para alcanzar la paz.
Este acuerdo se suma a otros procesos de mediación atribuidos a la administración Trump en regiones como Medio Oriente, África y Asia, consolidando la imagen del mandatario como promotor de una agenda global de reconciliación.

