Texto del Artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
«La Nación Mexicana es única e indivisible. La Nación tiene una composición pluricultural y multiétnica sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, que son aquellas colectividades con una continuidad histórica de las sociedades precoloniales establecidas en el territorio nacional; y que conservan, desarrollan y transmiten sus instituciones sociales, normativas, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.»
«Se reconoce a los pueblos indígenas y comunidades indígenas como sujetos de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio.»
«Asimismo, se reconoce a los pueblos y comunidades afromexicanas como parte de la composición pluricultural de la Nación y se garantiza su desarrollo e inclusión social.»
México es un país lleno de historia, tradiciones y culturas, y no se puede entender sin la gran riqueza de sus pueblos indígenas y afromexicanos. El Artículo 2 de la Constitución deja clarísimo que somos una sola nación, pero eso no significa que todos seamos iguales en cuanto a cultura y costumbres. Al contrario, nuestro país está formado por muchas comunidades con historias, lenguas y formas de vida diferentes, y eso es lo que nos hace tan especiales.
Este artículo reconoce oficialmente a los pueblos indígenas como parte fundamental de México y les da derechos específicos. Por ejemplo, pueden organizarse y gobernarse de acuerdo con sus propias tradiciones, siempre y cuando respeten la Constitución. También pueden decidir cómo administrar sus tierras, mantener sus costumbres y promover su cultura sin que nadie se los impida.
Por otro lado, las comunidades afromexicanas también son reconocidas, algo que no siempre fue así. Esto es un gran paso, porque durante mucho tiempo se ignoró su existencia y sus aportes a la historia y cultura del país. Ahora, la ley les garantiza acceso a derechos y oportunidades para su desarrollo e inclusión social.
En resumen, este artículo no solo dice que México tiene raíces indígenas y afrodescendientes, sino que también protege y respalda su derecho a existir, conservar sus costumbres y decidir sobre su propio futuro. No se trata solo de palabras bonitas: esto significa que el Estado tiene la obligación de respetar, proteger y promover sus derechos, asegurándose de que nadie los discrimine o les impida crecer.
Si queremos un país más justo y con más oportunidades para todos, es fundamental conocer y respetar este artículo, porque nos recuerda que la diversidad es lo que nos hace fuertes y únicos como nación.
