El director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Martí Batres Guadarrama, encabezó un recorrido por las clínicas de medicina familiar “Ermita” y “Narvarte”, al sur de la Ciudad de México, para constatar las mejoras realizadas mediante el programa La Clínica es Nuestra, implementado con una inversión de un millón 100 mil pesos por unidad. El objetivo es fortalecer los servicios de primer nivel y garantizar atención digna a la derechohabiencia.
En la CMF “Ermita”, se adquirieron equipos médicos clave como refrigeradores especializados para laboratorio y farmacia, microscopios con software, dopplers fetales, una báscula con software nutricional, así como mobiliario clínico y de oficina. Martí Batres también anunció el inicio de trabajos de remodelación en áreas de archivo, atención al usuario, sanitarios e infraestructura eléctrica.
Por su parte, la CMF “Narvarte” ya cuenta con nuevos equipos como un electrocardiógrafo, autoclave, oxímetros, megáfonos, sillas dentales y de ruedas. También se renovaron el módulo de enfermería, el lavamanos y la caseta del sistema dental. En esta unidad se prevé la próxima adquisición de un láser terapéutico, equipo de impedancia, aire acondicionado, detectores de humo y mejoras en la entrada principal.
Martí Batres subrayó que este programa —inspirado en el modelo de IMSS-Bienestar— responde a la directriz de la presidenta Claudia Sheinbaum de transformar el sistema de salud pública desde la atención primaria. “Propondremos que este ejercicio se repita el próximo año, porque aún hay mucho por mejorar en nuestras clínicas”, afirmó.
Autoridades, personal médico y representantes de los Comités de Salud y Bienestar (COSABI) coincidieron en que La Clínica es Nuestra fortalece la participación comunitaria y eleva la calidad del servicio. “Cada mejora representa un paso firme hacia un sistema de salud más humano y eficiente”, expresó el director de la CMF Narvarte, Francisco Hernández Cruz.

