El gobernador Alejandro Armenta destacó que, a través de la Marca Puebla Cinco de Mayo, el Gobierno del Estado respalda a productores locales en la certificación y comercialización de sus bienes y servicios, con el objetivo de promover su formalización, abrir nuevos canales de venta y garantizar que cumplan con altos estándares de calidad para competir en mercados locales, nacionales e internacionales.

El secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, Víctor Gabriel Chedraui, explicó que el primer filtro para la comercialización consiste en que los productos cumplan con requisitos legales, sanitarios y de etiquetado. Una vez superada esta etapa, ingresan a la tienda oficial ubicada en el Pasaje de San Francisco, la cual comenzó a recibir los artículos aprobados y cuya administración está a cargo de los propios cooperativistas.

En un segundo filtro, se establecieron alianzas estratégicas con empresas como Gran Bodega y Price Shoes, que validaron la viabilidad comercial de los productos. Gran Bodega, con 51 tiendas en Puebla, facilitó su distribución en la entidad, mientras que Price Shoes, con 18 sucursales en el país y más de un millón de vendedores, abrió la posibilidad de proyectarlos a nivel nacional.

El gobierno también informó que más de 7 mil 250 comercializadoras poblanas fueron incorporadas a la Banca de la Mujer, donde recibieron capacitación financiera y acceso a créditos para emprender o fortalecer sus negocios. Una vez atendida la demanda interna mediante los primeros dos filtros, el proyecto avanzará a un tercer filtro enfocado en expandir la presencia de los productos en cafeterías escolares, cooperativas, módulos móviles y cadenas departamentales, con miras a posicionar la marca en mercados nacionales e internacionales.

Finalmente, se dio a conocer que se conforma un fideicomiso ciudadano encargado de administrar los recursos generados por regalías futuras, los cuales serán destinados a programas sociales y al fortalecimiento de la marca. La tienda oficial de la Marca Puebla Cinco de Mayo abrirá sus puertas a principios de septiembre, consolidándose como un símbolo de identidad, calidad y orgullo poblano.