La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó este 7 de julio la entrega de 25 mil apoyos del programa Ingreso Ciudadano Universal (ICU) a personas de entre 57 y 59 años, con lo que se alcanzan ya 71 mil beneficiarios este año. La meta para 2025 es llegar a 77 mil personas, lo que consolidaría este programa como parte de la red de protección social más importante del país.

Desde el Zócalo capitalino, Brugada subrayó que el ICU es un programa universal y sin intermediarios, que otorga un ingreso bimestral de 2 mil pesos a todas las personas dentro del rango de edad establecido. Destacó que la iniciativa responde a una etapa crítica de la vida, cuando disminuye la salud y se dificulta acceder al empleo, por lo que este apoyo reconoce la trayectoria y contribución de quienes han construido la ciudad.

Acompañada por integrantes de su gabinete y más de 20 mil asistentes, la mandataria señaló que el programa forma parte de una política social sólida iniciada por Andrés Manuel López Obrador y fortalecida durante la gestión de la ahora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En su administración, apuntó, se destinan más de 9 mil millones de pesos anuales para apoyar a casi 2 millones de personas mediante programas como ICU, Desde la Cuna, Mi Beca para Empezar, entre otros.

Araceli Damián González, secretaria de Inclusión y Bienestar Social, explicó que el ICU no solo entrega recursos económicos, sino que también articulará ferias de servicios públicos en las 16 alcaldías en coordinación con las Secretarías del Trabajo, Salud, Educación, Ciencia y Tecnología, y la Consejería Jurídica. La intención es ampliar el impacto del programa más allá de la transferencia monetaria.

Durante el evento, beneficiarios como María de los Ángeles Quiroga y José Arturo Anita Talavera agradecieron el apoyo recibido, destacando que les permitirá solventar gastos de salud, alimentación y manutención familiar. Por su parte, Tomás Pliego Calvo, secretario de Atención Ciudadana, destacó que este programa representa el espíritu de justicia social que distingue a los gobiernos de la Cuarta Transformación.