Con la participación de mil 200 artistas, bailarines y representantes de distintas expresiones culturales, el monumental desfile del Festival Miquixtli 2026 reunió a 15 mil asistentes en el Centro Histórico de Cuernavaca, en una celebración que destacó las tradiciones y la identidad de Morelos y Veracruz. La gobernadora Margarita González Saravia, acompañada por María Xóchitl Molina González, secretaria de Cultura de Veracruz, presenció el recorrido, que tuvo como eje la hermandad entre ambas entidades.
Organizado por la Secretaría de Cultura de Morelos, el desfile comenzó a las 17:00 horas con las letras monumentales de Miquixtli y el carro alegórico del colibrí azul, emblema de esta edición. También participaron niñas y niños de los centros culturales La Vecindad, Lázaro Cárdenas, La Estación y la Biblioteca 17 de Abril, así como estudiantes de la Escuela de Turismo de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, quienes llenaron las calles de máscaras, tambores y silbatos.
Las expresiones tradicionales de Morelos estuvieron representadas por guerreros águila y jaguares, concheros, mujeres xochicalcas y el contingente afromorelense. A ellos se sumaron bailarines del Centro Morelense de las Artes, bandas de viento, alebrijes, personajes históricos y la Kamikaze Beat Band, que mostraron la diversidad cultural y las raíces de la entidad.
Como estado invitado, Veracruz presentó manifestaciones de sus distintas regiones, entre ellas las Catrinas de Misantla, las reinas de Corpus Christi de Papantla, las danzas de Guaguas y Quetzales, el ritual de Xochitlalli de la Sierra de Zongolica, la Viejada de Tempoal, los Huehues de Maltrata y los Viejos de Tantoyuca. Agrupaciones musicales y ballets complementaron el recorrido con ritmos, máscaras y vestuarios representativos de la cultura veracruzana.
A lo largo de las avenidas Morelos, Miguel Hidalgo y Plutarco Elías Calles, hasta el bulevar Benito Juárez, las familias acompañaron a los contingentes con aplausos y fotografías. Bajo el lema “Caminos que nos unen”, la edición 33 del Festival Miquixtli convirtió el desfile en un encuentro entre generaciones y comunidades, que permitió compartir el patrimonio cultural de Morelos y Veracruz.

