Ante los efectos de la falta de lluvias en distintas zonas agrícolas de Morelos, el Gobierno encabezado por Margarita González Saravia activó los protocolos correspondientes y mantiene recorridos en territorio para dimensionar las afectaciones y preparar medidas de respaldo para las y los productores. La Secretaría de Desarrollo Agropecuario realiza verificaciones ejido por ejido para contar con cifras precisas y determinar la atención en las zonas con mayores daños.

La titular de la dependencia, Margarita Galeana Torres, informó que ya está en marcha el procedimiento del seguro catastrófico, con una cobertura contratada de 107 millones de pesos para todo el estado, que contempla al sector ganadero y fenómenos como el granizo. De manera adicional, opera una póliza comercial cuya contratación recibió apoyos del Poder Ejecutivo de entre 50 y 100 por ciento, de acuerdo con las características de cada productor.

La funcionaria explicó que la valoración de daños se efectúa ejido por ejido, debido a que el comportamiento de las lluvias y sus efectos pueden variar incluso dentro de un mismo municipio. De los 232 ejidos y comunidades considerados, hasta ahora se ha revisado alrededor del 30 por ciento y, entre los primeros puntos inspeccionados, se han identificado casos donde las pérdidas alcanzan o superan el 70 por ciento.

Galeana Torres subrayó que estos datos todavía no representan una estimación general para Morelos, por lo que continuarán las verificaciones antes de establecer una cifra definitiva. Hasta el momento, se observan mayores daños en zonas del sur, sur poniente y en el área de Axochiapan, mientras que en otras regiones las condiciones son distintas. El maíz es el cultivo de temporal con mayor impacto observado hasta ahora, mientras que el sorgo continúa bajo valoración; asimismo, las lluvias recientes podrían favorecer algunas siembras tardías, aunque en determinadas parcelas la falta de agua durante etapas clave ya tendrá efectos en el rendimiento.

La secretaria de Desarrollo Agropecuario señaló que el Gobierno estatal trabaja con los municipios para definir una estrategia complementaria una vez que concluya la cuantificación de las afectaciones. La dependencia mantendrá los recorridos y la evaluación en campo para contar con información verificable sobre los daños y necesidades, con el propósito de orientar los apoyos hacia las zonas que los requieran y acompañar a las y los productores rumbo al siguiente ciclo agrícola.