Morelos se posiciona en la economía circular con la operación del Centro Estatal de Economía Circular para la Transformación de Neumáticos Fuera de Uso, ubicado en Jiutepec y considerado el primero de su tipo en el país, donde en cuatro meses se han acopiado alrededor de 90 mil llantas para su transformación y aprovechamiento como combustible alterno en la fabricación de cemento.

La gobernadora Margarita González Saravia y la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno de México (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, recorrieron las instalaciones, donde conocieron las etapas de acopio y trituración de los neumáticos, que posteriormente son convertidos en material para su utilización como combustible alterno. El proyecto es desarrollado en alianza entre el Gobierno de Morelos y Moctezuma.

Durante el recorrido, González Saravia destacó que la coordinación entre los tres niveles de Gobierno y la iniciativa privada permite convertir las políticas ambientales en acciones concretas. Por su parte, Alicia Bárcena Ibarra reconoció el trabajo realizado en Morelos y la colaboración entre el Gobierno estatal, los municipios y el sector privado para impulsar proyectos sustentables orientados al manejo responsable de los residuos.

El secretario de Desarrollo Sustentable, Alan Dupré, señaló que actualmente 13 municipios participan en la estrategia, con la perspectiva de incorporar progresivamente al resto y ampliar la recuperación de neumáticos fuera de uso. A su vez, Maribel Leyte Jiménez, directora de Sustentabilidad y Medio Ambiente de Moctezuma, informó que se destinaron 30 millones de pesos para el acondicionamiento del Centro, que tiene capacidad para procesar hasta 36 mil toneladas de neumáticos al año, equivalentes a más de 2.5 millones de llantas.

Posteriormente, la gobernadora y la titular de Semarnat acudieron a la planta de Moctezuma, en Tepetzingo, Emiliano Zapata, donde conocieron el proceso mediante el cual el material proveniente de los neumáticos, junto con otros residuos susceptibles de valorización, se incorpora como combustible alterno en la producción de cemento. Con este esquema se han evitado más de mil 500 toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO₂) y se ha dado un destino útil a materiales que ya no pueden cumplir con su función original.