El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió una serie de recomendaciones dirigidas a personas que viven con enfermedades crónico-degenerativas, a fin de que puedan disfrutar del periodo vacacional de verano sin poner en riesgo su salud. La clave, señaló el organismo, está en la planificación anticipada, el control médico adecuado y el acompañamiento familiar.

Keila Cortés Arredondo, coordinadora de Programas Médicos de la División de Promoción a la Salud del IMSS, subrayó que es indispensable consultar al médico tratante antes de realizar cualquier viaje, especialmente si se padece diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares. Contar con autorización médica, explicó, garantiza que el desplazamiento no comprometa la estabilidad del paciente.

La especialista recomendó organizar el viaje considerando la cercanía de unidades médicas, así como portar un kit de emergencia con los medicamentos necesarios, acompañados de una hoja con su nombre y dosis correspondiente. También enfatizó la importancia de no suspender los tratamientos durante las vacaciones y de mantener los horarios establecidos para la toma de medicamentos.

En cuanto a la alimentación, la doctora Cortés advirtió que las personas con enfermedades crónicas deben evitar excesos comunes en estas fechas, como el consumo de alimentos altos en grasas, azúcares y sodio. Recomendó mantener una hidratación constante con agua simple, abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y controlar los niveles de estrés para evitar descompensaciones.

Finalmente, exhortó a los familiares que acompañan a personas con este tipo de padecimientos a involucrarse activamente en su cuidado, aprendiendo sobre sus medicamentos y signos de alerta. En caso de una emergencia, los derechohabientes del IMSS pueden acudir a cualquier Unidad de Medicina Familiar, incluso fuera de su lugar de residencia, para recibir atención médica oportuna.